Jengibre

Viene del Lejano Oriente y se ha usado para dar sabor a las comidas por mucho tiempo. Pero el jengibre es más que una especia: sus propiedades medicinales han sido apreciadas y aprovechadas por muchas culturas.

por BBC Mundo

En el segundo episodio de nuestra serie sobre los beneficios de ingredientes populares de BBC GoodFood, la nutricionista Jo Lewin se concentra en una especia celebrada por sus propiedades medicinales.

De las antiguas India y China hasta Grecia y Roma, el tallo subterráneo del jengibre ha sido reverenciado como una especia culinaria y medicinal.

La familia de las zingiberáceas a la que pertenece el jengibre incluye otras dos especias: la cúrcuma y el cardamomo.

La planta del jengibre es un rastrero perenne con un grueso tallo y la habilidad de crecer hasta un metro de alto.

Es nativa del suroriente asiático, India y China, donde ha sido un componente integral de la dieta y valorado por sus propiedades aromáticas, culinarias y medicinales durante miles de años.

Los romanos la importaron de China y para mediados del siglo XVI, Europa estaba importando 2.000 toneladas de la preciada especia al año.

El jengibre de Jamaica, que es más pálido, es considerado como el mejor para uso culinario.

El jengibre se encuentra en varias formas

 

  • Raíces enteras frescas, que proveen el sabor más fresco
  • Raíces secas
  • Jengibre en polvo, que se prepara moliendo la raíz seca
  • En conserva o confitado, para el que raíces tiernas y frescas se tajan y se cocinan en un sirope de azúcar espeso
  • Jengibre cristalizado, que también se cocina en sirope de azúcar, se seca al aire y se recubre en azúcar
  • Jengibre encurtido: se cortan tajadas muy delgadas y se meten en vinagre. Este encurtido, que en Japón se llama “gari”, a menudo se sirve con el sushi para refrescar el paladar entre cada plato

El origen de…

El pan de jengibre: los griegos antiguos apreciaban tanto al jengibre que lo mezclaban en el pan, creando el primer pan de especias.

La gaseosa de jengibre o ginger ale: en los pubs ingleses y las tabernas del siglo XIX, los baristas ponían recipientes pequeños de jengibre en polvo para que los clientes se lo echaran a la cerveza.

Lo que dice la ciencia

Beneficios del té

El té de jengibre es recomendado para cuando a uno le está empezando un resfriado pues es diaforético, lo que quiere decir que lo calienta a uno por dentro y lo hace sudar.

Por eso mismo, es bueno incluso sin el resfrío, sólo para calentarse.

Para hacer el té…

Ponga 20 o 40 gramos de jengibre fresco tajado en una taza de agua hirviendo. Si le gusta, añada un pedazo de limón o un poco de miel.

Pero esa no es la única propiedad curativa del jengibre y muchas han sido exhaustivamente investigadas.

Si se usa en la piel, puede estimular la circulación y aliviar las quemaduras.

La raíz, que es la parte de la planta que más se usa en la medicina alternativa, es rica en aceites volátiles.

Son esos aceites los que contienen el componente activo gingerol.

Alivia el sistema digestivo…

El jengibre tiene una larga tradición de efectividad a la hora de aliviar molestias y dolor de estómago.

Se le considera como un excelente carminativo, una sustancia que facilita la eliminación de gas del sistema digestivo y mejora el tracto gastrointestinal.

Quienes sufren de cólicos y dispepsia responden particularmente bien al jengibre.

Náusea…

La raíz del jengibre parece reducir los síntomas asociados con la cinetosis, el transtorno debido al movimiento, que incluye mareos, náusea, vómitos y sudor frío.

El jengibre también ha sido usado para tratar la náusea y vómitos asociados con el embarazo, incluso en su forma más severa, hiperémesis gravídica.

Inflamación…

El jengibre también contiene un potente componente antiinflamatorio llamado gingerol.

Se cree que eso explica por qué tanta gente que sufre de osteoartritis o artritis reumatoide experimentan una reducción en sus niveles de dolor y mejoras en su movilidad cuando consumen jengibre regularmente.

El gingerol inhibe la formación de las citocinas inflamatorias, las mensajeras químicas del sistema inmune.

A la hora de comprar y guardar…

Si es posible, escoja jengibre fresco en vez del seco pues su sabor es superior y contienen niveles más altos del componente activo gingerol.

Debe ser firme, suave y no tener moho, rastros de putrefacción o arrugas.

El jengibre maduro tiene una piel dura que se tiene que pelar.

El fresco se puede guardar en la nevera por hasta tres semanas si no está pelado.

El jengibre seco debe guardarse en un contenedor muy bien cerrado en un lugar fresco, seco y oscuro por no más de seis meses.

Riesgos

El jengibre es generalmente inofensivo así se tome concentrado en cápsulas, fresco o en té.

Contiene cantidades moderadas de oxalato, así que quienes sufren de afecciones renales deben evitar consumir mucho jengibre.

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